Preguntas que seguramente tienes, antes de decidirte, sobre el proceso de la terapia infantil:

Todos tenemos dudas, y cuando se trata de nuestros hijos, todavía más.

He incluido algunas de las preguntas que más a menudo me hacéis las familias, por si te pueden ayudar a aclarar tu caso.

De todas formas, puedes enviarme un e-mail con otras inquietudes o preguntas relacionadas.

Estoy aquí para ayudaros, a tu pequeño y a la familia.

Sense dubtes
¿En qué casos está indicado iniciar un proceso de acompañamiento familiar?

Algunos de los síntomas más que acostumbran a indicar que un niño necesita este tipo de soporte son:

– Bajo rendimiento escolar
– Hiperactividad
– Problemas de conducta, como rabietas, agresividad o ira excesiva
– Dificultad para dormir
– Problemas de lectura o del lenguaje
– Dificultad para mantener la atención
– Conductas obsesivas y repetitivas
– Cambio en el apetito
– Timidez o problemas de relación social
– Miedos inexplicables
– Cambios importantes en el comportamiento emocional
– Dificultades para relacionarse con otros niños o adultos
– Reacciones emocionales muy intensas o inesperadas
– Ansiedad, miedos intensos o fobias
– Comportamientos repetitivos o compulsivos

Todos estos síntomas sugieren que el niño está experimentando dificultades emocionales que podrían beneficiarse de terapia sistemica familiar. La clave es que **no hay que esperar a una “crisis”** para buscar ayuda. Cuando los padres notan cambios preocupantes en el comportamiento o emociones de su hijo, es momento de consultar con una terapeuta especializada.

Desde asesoramiento en casos menos graves, hasta la intervención terapéutica completa.

En casos de traumas complejos, se trata no solo el impacto emocional sino también, y sobre todo, el desarrollo.

Especialidades principales:

Terapia infantil sistemica: Para niños con dificultades emocionales, comportamentales o relacionales
Terapia familiar: Trabajamos con toda la familia para resolver dinámicas relacionales complejas
Traumaterapia infantil: Especialización en trauma complejo, abuso, negligencia
Terapia postadoptiva: Especializada en familias adoptivas y acompañamiento postadoptivo
Terapia de adolescentes: Problemas específicos de la etapa adolescente
Asesoramiento terapéutico: Para situaciones menos complejas donde la orientación es suficiente

Una familia adoptante es el mismo caso de familia que una que tiene hijos naturales.

El proceso del acompañamiento es el mismo.

Aunque, como es normal, los pequeños que han estado en proceso de adopción, y han cambiado de figuras maternal/s, paternal/s y de ambiente, tienen más tendencia a tener algún desajuste emocional.

¿Por qué?

Los niños adoptados cargan con una historia de trauma: pérdida de la familia biológica, potencialmente maltrato, negligencia u experiencias en orfanatos. Esta historia no desaparece porque sean adoptados.

Síntomas comunes en niños adoptados:
– Ansiedad de abandono (miedo a que los nuevos padres los abandonen)
– Dificultades para confiar y vincularse emocionalmente
– Reacciones exageradas a pequeños conflictos
– Necesidad de control (porque no podían controlar nada en el pasado)
– Comportamientos de prueba constante (probar si los padres realmente los quieren)
– Problemas de conducta o regresión emocional
– Dificultades en las relaciones sociales

Terapia postadoptiva sistemica:
– Trabajamos el trauma con seguridad emocional
– Reconstruimos el vínculo familia-hijo
– Enseñamos a los padres a entender estos comportamientos como “comunicación”
– Procesamos la historia adoptiva de forma segura y sana

Importante: No es culpa vuestra. Los comportamientos son señales de que el niño necesita ayuda para procesar su pasado y sentirse seguro en la nueva familia.

Son procesos que duran bastante tiempo, estamos hablando de meses o puede que de años.

Toda la familia debe estar comprometida, para ir recolocando la situación.

Así es como los cambios en el pequeño o la pequeña, irán acompañados de cambios en el núcleo familiar.

Duración según el caso:

Casos simples (4-8 sesiones): Cuestiones puntuales, ajustes a cambios específicos
Casos moderados (3-6 meses): Problemas de conducta persistentes, dificultades relacionales
Casos complejos (6-12 meses o más): Trauma complejo, familias adoptivas con dificultades significativas, trastornos de comportamiento importantes

¿Por qué tarda?

El cambio emocional no es rápido. Requiere que el niño desarrolle nuevas formas de relacionarse, que los padres cambien patrones de respuesta, y que el sistema familiar se reorganice. Pero los primeros cambios positivos se notan generalmente en las primeras 3-4 sesiones.

El compromiso es clave: La terapia funciona cuando toda la familia está dispuesta a cambiar, no solo el niño.

En la primera reunión, que es con los padres o tutores del pequeño, compartiremos la historia que os ha traído aquí.

En la sesión con el menor, es cuando podré profundizar en el origen del dolor que sufre y que les provoca las reacciones de conducta.

Según mi experiencia, esta terapia basada en un enfoque holístico de la trauma terapia, es la opción más eficaz actualmente.

¿Por qué la terapia sistemica es adecuada?

– Porque entiende que el comportamiento del niño es comunicación del sistema familiar, no un “defecto” del niño
– Porque trabaja con toda la familia, no solo el niño aislado
– Porque es especialemente efectiva en trauma, adopción, y dinámicas familiares complejas
– Porque los cambios se ven en toda la familia, no solo en el niño

Primera sesión (Valoración):
Te explicaré cómo funciona, cuáles son los pasos, y si es la mejor opción para vuestro caso. No es una promesa; es un diagnóstico honesto basado en tu historia.

Si el caso es leve, ¿cómo se procede?

En casos en los que el daño emocional es más leve, y descubiertos a tiempo, con un asesoramiento puede ser suficiente.

Diferencia entre asesoramiento y terapia:

Asesoramiento terapéutico: Para situaciones menos complejas. Los padres reciben orientación sobre cómo entender y responder al comportamiento del niño. 4-8 sesiones suelen ser suficientes.

Terapia completa: Para problemas más complejos. Incluye sesiones con el niño y con la familia, procesamiento de trauma, cambio de dinámicas relacionales. Generalmente 3+ meses.

¿Cuál es adecuado para vosotros?

Después de la valoración inicial, te recomendaré el enfoque que mejor se ajuste. No todos necesitan terapia intensiva; algunos casos se resuelven con asesoramiento y orientación de buena calidad.

Entendiendo lo que le pasa, os daré herramientas y guías para saber interpretarle y ayudarle.

¿Qué significa “ayuda familiar”?

Sesiones de padres: Explicamos cómo entender el comportamiento del niño como comunicación, no como “maldad”
Estrategias prácticas: Te enseñamos cómo responder en situaciones difíciles
Cambio de dinámicas: Trabajamos juntos para cambiar patrones que perpetúan el problema
Comunicación mejorada: Aprendes a comunicarte con tu hijo de forma que él pueda escuchar

Importante:

La mayoría de cambios sostenibles vienen de cambios en la familia, no solo en el niño. Por eso trabajamos con toda la familia, no solo con el pequeño.

Los padres son los agentes principales de cambio. La teràpia os empodera para ello.

Las sesiones con los niños son presenciales siempre.

Con las familias también, aunque, en casos muy puntuales, podemos hacer alguna por videoconferencia.

Canales de comunicación:

Sesiones presenciales: En el Espai Yukann’a, espacio terapéutico seguro y preparado para niños
Comunicación entre sesiones: Por teléfono o email para dudas o emergencias
Sesiones online con padres: En casos excepcionales (viajes, emergencias)
Feedback regular: Te mantendré informado del progreso

¿Dónde nos vemos?

Espai Yukann’a – Rambla de Ferran, 53, 3er 1ª, 25007 Lleida
Teléfono: +34 619 06 90 65
WhatsApp disponible

Puedes contactarme para cualquier pregunta antes de empezar.

Todos los procesos en los que participo están focalizados en el bienestar de los menores.

No hago informes de parte para un juicio porque se contradice con el bienestar que estamos buscando para los pequeños.

¿Por qué no?

– Un informe para un juicio puede ser utilizado en contra del niño o de un progenitor
– Nuestro objetivo es que el niño se sienta seguro, no que sea “arma” en un conflicto legal
– La confidencialidad terapéutica se compromete cuando el informe se hace para terceros
– El foco debe estar en la salud del niño, no en quién “gana” el juicio

¿Qué sí puedo hacer?

– Informes confidenciales para uso interno de la familia
– Recomendaciones sobre el bienestar del niño
– Comunicación directa con los juzgados si es necesario, priorizando siempre al niño

Si necesitas un informe para un juicio, puedo recomendarte a otros profesionales especializados en ello.

Problemas de conducta comunes que tratamos:

– Rabia, agresividad o ira excesiva
– Desobediencia persistente o desafío constante
– Mentiras o robo (búsqueda de control o atención)
– Comportamientos impulsivos o temerarios
– Hiperactividad o falta de atención
– Conductas obsesivas o repetitivas
– Aislamiento social o retirada emocional
– Comportamientos sexuales inadecuados
– Autolasión o autodaño
– Problemas de control de esfínteres (enuresis, encopresis)

¿Cuál es la raíz?

Raramente el problema de conducta es “maldad”. Generalmente es:
– Comunicación de dolor emocional o trauma
– Búsqueda de atención o validación
– Reacción a inseguridad o ansiedad
– Falta de habilidades para autorregularse
– Consecuencia de dinámicas familiares complejas

Mi trabajo:

No es castigar la conducta; es entender qué está comunicando el niño y cambiar lo que genera esa necesidad de comunicación.